EL ASESINO INDELEBLE

22.11.2017

Quizá el destino me ha conducido donde estoy en este mismo instante. O quizá los designios del Señor han dictado sentencia y mi periplo existencial ha alcanzado su fin, quien sabe. Ni siquiera puedo garantizar, que las leyes cósmicas de retribución, causa y efecto del Karma no hayan tenido nada que ver. Ni tampoco responsabilizar única y exclusivamente a la capacidad que atesora la maldad en sí misma, pues por sí sola, sin la inestimable ayuda del hombre, carece de la fuerza necesaria para causar tanto dolor. Lo más racional, sin duda, sería pensar en motivos menos místicos, y culpar de todo a la casualidad o la suerte. E incluso podría aventurarme -cosas más extrañas se han visto-, e imputar al ocultismo o a la brujería como los instrumentos que han maldecido a este pequeño pueblo entre montañas.
El 'Asesino Indeleble' me lo había arrebatado todo. Y estaba dispuesto a dar la espalda al juramento, a arrojar mi placa al abismo con tal de verle pagar por sus pecados.